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Archive for the 'cambiar al mundo' Category

Church sign generator

Jueves, Mayo 31st, 2007

Nadie sabe si son para evangelizar o una estrategia insólita de autocrítica. Son espectaculares colocados fuera de cada iglesia en los United y hay toda una subcultura al respecto. Un libro se puede comprar aquí, acá se pueden generar aleatoriamente y acá se puede leer un artículo al respecto.

Lo que me resulta rescatable es la forma en que la práctica habla de sus practicantes.

Desde pequeños los gringos aprenden a retocar su realidad para entender exactamente lo que les da la gana entender.

Que si diosito (nótese que uso el diminutivo porque el tipo me cae bien no por ñoña) dijo “hágase la luz, a ellos se les traduce como “su misión, si deciden aceptarla es convertirse en policía del mundo”

Que si dijo “no matarás”; el gringo común le compone: “no matarás… salvo en ocasiones especiales. Si es negro, mexicano o latinoou, pues no hay tanto fijón. Cuando se trata de tus compañeros fresas de la escuela, tu madre pedófila hillbilly o un niño con turbante cuya morada esconde un poquitín de oro negro, la verdad es que no está ttaaaaan mal. En fin, dijo dios, que este mandamiento es, cómo decirlo, discrecional.”

Cuando dios dijo “amarás a tu prójimo como a tí mismo”, estos pequeñuelos tuvieron a bien leer:

“El perdón es una forma de dominación. No importa si lo tuyo es arrastrate, la onda es siempre tener la última palabra y por sobre todas las cosas, acuérdate que somos gringos, el CONTROL.”

Analice ud. las siguientes delicias:

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Y la mejor:
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Morriña

Lunes, Abril 9th, 2007

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A veces creo que el español es lo único que les queda a los españoles. Su defensa, su guarda; se ven tan hermosos tutelando las garritas de lo que fue un idioma para todos su vasallos.

Ok, ellos dirían el castellano, pero qué más da. Nadie habla ya ese sistema de pensamiento.

Los blogs, creo, aceleran a diario las mutaciones de un idioma del que poco queda.

Ahora, aunque duela el alma, la pluma y la grabadora del iPod, hay que acostumbrarse a que los universitarios respondan:

“Me gusta demasiado� o peor, “Me encanta demasiado�.

Uff.

Otra buenísima, que le escuché a un escritor que admiro como loca, es la mala conjugación del subjuntivo:

“Si me gustaría eso…�

Si me GUSTARA chingá, estuve a punto de decir. Y que conste que jamás dejaría de admirarlo por un error gramatical. Es una de las mentes más brillantes que conozco, eso no se lo quita (como digo yo) ni dios.

Ante las faltas con el idioma no hay nada que hacer, excepto tal vez respingar en el blog nuestro de cada día.

Al menos aquí, falta decir que lo terrible de no hablar bien, de no escribir bien, es mantenerse preso por la falta vocabulario.

Las palabras crean realidad. Uno conoce el mundo cuando lo nombra, sin palabras se es más primitivo, menos sutil. Uno está secuestrado.

Si hoy no uso una palabra bella, el mundo seguirá siendo esto concreto (una computadora y un teléfono) que tengo enfrente y nada más.

Todo el choro para decir que los españoles de escueladeescritores proponen apadrinar una palabra:

Chigre, balde, tendal, bochinche, gaznápiro, trápala… Nos van faltando dedos para señalar todas esas cosas que se convierten en espectros del pasado porque la palabra que las nombra desaparece.

Entre 1992 y 2001 se desterraron más de seis mil términos del Diccionario de la Real Academia Española. La Escuela de Escritores y la Escola d’Escriptura del Ateneo de Barcelona quieren celebrar el Día del Libro proponiéndote una labor de amor a la lengua: apadrinar palabras en vías de extinción o, para predicar con el ejemplo y rescatar del desuso el término exacto que las designa, palabras obsolescentes.

Este es el link para apadrinar palabras.

Y, of course, esta es mi palabra:

Morriña, que quiere decir melancolía, añoranza.

Amélie haters, uníos

Miercoles, Abril 4th, 2007

No es pose, pero tampoco logro convencer a nadie de mi postura sincera:

NO SOPORTO A AMéLIE POULAIN.

¿A quién le gusta que le digan qué sentir y cuando?

Eso es lo que se propone esta película. Efectista, mamerta, cursi y bastante aburrida, sobre todo si viste La ciudad de los niños perdidos, por ejemplo.

Mismo director pero cerebro intacto, poco antes de que se lo rebanaran en el accidente que sufrió acá en Hollywood. (El accidente, dicen las malas lenguas, fue de varios cientos de miles de dólares).

El asunto no tendría ningún interés (no es la primera ni la última vez que voy a odiar algo que todos aman) si no fuera porque Amélie representa un mito bastardo. Uno que nadie se atreve a cuestionar pero como en muchas de mis necedades existenciales, su servilleta ha decidido echarse ese trompo a la uña.

Quisiera no acordarme, pero me acuerdo.

El rippling en el agua (esas ondas verdes de cuando un personaje, tal vez Amélie, avienta las piedras en el estanque) es a la vida cotidiana del D.F. lo que muchos hijos de la hueva necesitan para reivindicarse como artistas incomprendidos.

Poético, patético, huevón.

Recuerdo cuando el acto poético significaba sangre o al menos una pequeña molestia para el creador.

Perros de reserva, La vida de los otros, bueno, hasta ese cuento fársico infantil, Lady in the Water, que todos aberraron… estas pelis tenía un cojones y no había un directorsillo detrás de uno en el cine pidiendo a gritos atención y amor.

“Ã?ndale, ya pagaste tu entrada al cine, emociónate aquí, mira nomás qué lindo corte de pelo le puse a Audrey Tautou, no te fijes si te estoy manipulando, si te estoy dando sustituto de azúcar, igual está dulce, ¿no?”

¡Ayyy, qué lindis!

Recuerdo, no hace mucho, cuando despreciábamos a los chicos EMO. Ahh, los buenos tiempos.

¡Consíganse una vida, pinchis escuincles chilletas!

De paso pónganse a chingarle. Dejen de usar la conmiseración como motor creativo.

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Tenemos un papá pidata

Jueves, Marzo 15th, 2007

El diario británico The Guardian hizo que sus blogueros propusieran una idea todoterreno para cambiar al mundo.

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El cielo era el límite.

Uno quería desaparecer los autos de la faz de la tierra, otra deseaba revalorar el trabajo materno, uno más pensaba medidas concretas para evitar el calentamiento global.

El que más me gustó fue uno que quería reunir a los Smiths.

No me queda duda: la resolución de diferencias entre Johnny Marr y Morrisey haría más agradable este perro mundo (que muy a pesar de lo que diga Al Gore no tiene cura).

Yo amanecí políticamente incorrecta (acabo de hacerle un wise remark antisemita a mi cuate judío de la chamba), así que, ¿por qué no?

Para cambiar al mundo yo propongo ABOLIR LA PROPIEDAD PRIVADA.

Que no les digan, que no les cuenten. Cuando compras películas piratas le estás enseñando a tus hijos a no ser esclavos.

He dicho.